Reconocimiento a la obra del Dr. Raúl Rojas Soriano, FCPyS, UNAM, 4 abril de 2006

Preocupación de científicos y revolucionarios por la escritura
Descuido de Ernesto “Che” Guevara al escribir una de las frases más conocidas del mundo

La escritura implica una forma de comunicarnos y, por tanto, de interactuar ya sea con una persona en particular o con muchas al mismo tiempo. Las palabras son la herramienta concreta que nos permite transmitir pensamientos, sentimientos, deseos, anhelos u otras expresiones que el ser humano necesita comunicar.

Son diversas las condiciones necesarias para lograr que nuestra comunicación sea clara, precisa y asertiva con el fin de transmitir el mensaje de manera adecuada para que las personas lean y comprendan su esencia, y también trascienda en su práctica cotidiana y/o profesional.

Por ello, debemos cuidar el léxico, así como las características específicas del público al que está dirigido nuestro trabajo. Sin duda, el uso de ciertos modismos facilita su lectura; además, el cuidado de la puntuación y evitar en la medida reiterar un mismo vocablo (puede recurrirse para ello a los sinónimos pertinentes) son aspectos fundamentales para atraer la atención del lector y lectora a fin de que comprenda de manera más fácil las ideas que exponemos.

Es un hecho que los escritos en los que se presentan de modo constante párrafos grandes cansan al lector(a) y dificulta que se disfrute su lectura. Lo que he expuesto respecto a algunas recomendaciones para escribir con aticismo, con delicadeza y elegancia, ha sido producto de la experiencia que he tenido durante más de 50 años como investigador-escritor-divulgador del conocimiento.

Raúl Rojas Soriano